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GUÍA
TURÍSTICA DE CALATORAO
CONJUNTO IGLESIA-CASTILLO
Publicado en fiestas 1992

Lo que más destaca a simple vista
de la fisonomía de Calatorao es el interesante binomio Iglesia-Castillo.
En lo alto y dominando todo el pueblo, tan próximos que en otro
tiempo estuvieron comunicados, Iglesia y Castillo son los
edificios de mayor interés histórico-artístico y ofrecen un
grato y espectacular conjunto desde cualquier ángulo.
Visto desde su parte posterior,
ofrece gran interés visual el relieve formado por el ábside de
la Iglesia, la torre y la fachada posterior del Castillo.
También resulta de gran
vistosidad el recorrido de la cuesta de la torre, acceso en forma
de gran escalinata que tiene a un lado el muro de piedra de la
barbacana del Castillo y la fachada posterior de éste y, al
fondo, la Iglesia y la torre, conjunto conocido por "Barbacana"
y, sin duda, uno de los rincones más característicos de
Calatorao.
Y, en su parte delantera, estos
dos edificios presiden la Plaza de España, uno de los espacios
interiores más importantes del pueblo, completando su carácter
monumental con otros edificios de interés, entre los que
destacan dos casonas del siglo XVII con fachadas neoclásicas,
una de ellas con motivos rococós, a lo que hay que añadir el
reciente edificio del Ayuntamiento.
CASTILLO-PALACIO
Escaso en noticias históricas, su
origen se atribuye a los árabes, permaneciendo en la historia
como símbolo de la dominación musulmana. Su actual estructura
puede datar de alrededor de 1.500, tiempo en que los castillos
adoptaban la forma de Palacio fortificado. Así, en la única
noticia que tenemos es que en 1.509 intervenía en su obra Zalema
Zama. Posteriormente ha sido objeto de continuas transformaciones
o restauraciones, ofreciendo una mezcla de estilos entre mudéjar,
gótico y renacentista. Durante casi seis siglos, fue residencia
de los canónigos del Pilar, señores temporales de la Villa. Las
leyes desamortizadoras traspasaron el Castillo a manos
particulares siendo uno de los pocos casos en Aragón en que un
Castillo es habitado por una familia particular. Recientemente el
Castillo ha sido cedido por IBERCAJA, últimos propietarios de éste,
al Ayuntamiento de Calatorao.
Es de planta casi cuadrada, con
tres plantas, sin torre y rematado por pequeñas almenas, único
recuerdo de fortificación. La puerta es de medio punto sencillo,
los balcones y ventanas tienen herrajes aunque posteriores en su
mayoría.
En su fachada posterior destaca
una galería corrida de arcos pequeños de medio punto. En su
interior, las salas se agrupan en torno a un patio descubierto,
cuadrado y de entre ellas destaca el Salón de los Reyes.
IGLESIA PARROQUIAL
Está dedicada a San Bartolomé.
Los planos de su estructura se encargaron al arquitecto
zaragozano Manuel Inchauste en 1799, pero hasta 1842 no se
termino la obra. Conserva restos de la edificación del siglo
XVI, enmascarados en la cabecera de la Iglesia actual. Este
edificio, de riguroso estilo neoclásico, eleva su torre
octogonal junto al ábside poligonal. La fachada es de ladrillo y
descansa sobre un basamento de piedra de Calatorao. El interior
está formado por una sola nave, con capillas entre los
contrafuertes, cabecera semicircular y un tramo a los pies que
hace de atrio y coro. Destaca la Capilla del Santo Cristo por su
longitud, donde se conserva la tan preciada imagen del Santo
Cristo de Calatorao, estando dicha imagen rodeada de cuatro
columnas salomónicas de piedra local que se conservaban desde el
último tercio del siglo XVII.
CASCO ANTICUO
En su conjunto, el casco antiguo
también ofrece interés histórico-artístico por la disposición
y trazado, típicamente medieval y con una impronta morisca, de
sus calles: calles estrechas, en pendiente y curvas, que parten
de la plaza donde se encuentran los edificios principales. Forman
este caserío primitivo, entre otras, las siguientes calles:
Coroneles, Ucendas, Murillo, Puerta de la Villa, las callejuelas
Alta y Baja, Fernando el Católico, Ciprés, Herrería, Capilla
etc. De todas estas calles es característica la cornisa devistas
de sus casas y, a lo largo de su recorrido, se pueden apreciar
detalles de antigüedad como son los arcos de medio punto de
puertas y accesos, las forjas interesantes de sus ventanas, la típica
galería aragonesa, el uso del ladrillo, la piedra (mampostería)
y materiales enlucidos en sus construcciones, además de tener
algunas casas de noble aspecto del mudéjar y renacimiento.
Una de las calles más típicas de
la localidad es la de Ucendas, que debe su nombre al linaje y
familia de los Ucendas, Infanzones de Aragón (apellido que ya ha
desaparecido del pueblo). En esta calle sobresalen dos edificios:
el más antiguo es de estilo mudéjar (siglos XV-XVI) de los que
destaca el arco de medio punto en ladrillo a caravista de la
puerta, un balcón muy volado con una interesante forja, tanto en
balcón como en ventana, y galería corrida de huecos
rectangulares, sobresaliendo del edificio una linterna de
iluminación. Del otro edificio renacentista (siglos. XVI-XVII)
hay que destacar el portal de acceso realizado en arcos de medio
punto de ladrillo, la galería aragonesa en forma de corrida de
arcos abocinados de medio punto, y el alero muy volado en madera
tallada del siglo XVII.
También de gran interés son los
edificios renacentistas (siglos. XVI-XVII) de la calle Coroneles,
con una fachada sencilla y galería aragonesa de finales del
siglo XVI, y el de la calle Murillo nº 20, calle que debe su
nombre al pequeño muro o pilón; es un edificio cuya fachada está
realizada en tapial y ladrillo, con ángulos reforzados con
sillares de piedra, galería corrida de huecos rectangulares y
alero de madera.
También hay que resaltar, por su
buena ejecución y tratamiento, el edificio neoclásico (siglos.
XVII-XIX), recientemente rehabilitado (1987) destinado a CASA
DE CULTURA. Este edificio fue utilizado anteriormente como
Posada y como cuartel de la Guardia Civil. Es de planta
rectangular, con cuatro fachadas compuestas a base de ladrillo a
caravista, aparejo castellano y mampostería de piedra de
Calatorao, reforzados los ángulos con ladrillo; destaca la
distribución simple y ordenada de sus huecos y ventanas, el
alero muy volado de madera, y del volumen general, resalta la
linterna de iluminación de la escalera.
FUENTES DE LAS ESCALERAS Y
OJUELO
Próxima a la Casa de Cultura, la
fuente de las escaleras, junto con el subterráneo anexo que la
une al Castillo, ha permanecido como uno de los pocos restos de
origen árabe. Se trata de un gran manantial de planta cuadrada
con paredes tratadas a modo de muros de contención, realizados
en piedra. Al fondo de este manantial se accede desde la calle de
Fernando el Católico, bajando una escalera con 44 peldaños. El
agua brota por unos caños bajo los arcos rehundidos en los muros.
La otra gran fuente, atribuida
también a los árabes, es la del Ojuelo, accediendo a ella por
el arco de la Puerta de la Villa.
CAPILLA DEL SANTO CRISTO
En la calle que lleva su nombre (antes
calle de la Cristiandad porque en ella habitaron reunidas las
familias cristianas durante la invasión morisca) se alza la
Capilla, construida en 1734, en el lugar donde se dice que se
encontró la imagen del Santo Cristo; se trata de un pequeño
edificio de planta cuadrada, realizado en piedra sillar en forma
de templete, terminado con una linterna sobre la cúpula y tejas
policromadas. En el interior hay un altar con un sencillo retablo.
ERMITA DEL CALVARIO
Se alza sobre el cerro de dicho
nombre. Con hermosas vistas sobre la vega del Jalón, es foco de
una romería en Mayo.
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