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DE SEPTIEMBRE DE 1840
La Traslación de la Imagen del Santísimo Cristo a la nueva Iglesia de Calatorao
Publicado en fiestas 1993

Al encontrar un documento histórico
es siempre motivo de alegría para el grupo INICIATIVA CULTURAL
BARBACANA. En esta ocasión presentamos el Acta de Inauguración
de la nueva Iglesia de San Bartolomé y traslado de la Imagen del
Santo Cristo desde la Capilla provisional del Castillo a su
actual emplazamiento en la iglesia de San Bartolomé. Fue
construida por orden del canónigo D. Manuel de Latorre, que
ocupaba la sede vacante del Arzobispo Lezo, quien en 26 de
noviembre de 1.796 visitó la localidad y "viendo el estado
ruinoso en que se hallaba la Iglesia, particularmente en la nave
del evangelio, en la que se introducían las aguas y lluvias, e
igualmente en su entrada o atrio, con peligro de los fieles".
Los planos fueron del arquitecto Manuel Inchauste quien los firma
el 16 de noviembre de 1.799 finalizando las obras en 1.840.
Esta Iglesia de estilo Neoclásico,
fue construida sobre la antigua del siglo XVI que se conserva
enmascarada en la cabecera del Altar Mayor.
La importancia del documento
radica en que este año de 1.840 fue la primera vez que se
celebraron fiestas en Septiembre, ya que anteriormente tenían
lugar en Mayo.
El documento dice así:
TRASLADO DEL
SANTO CRISTO.
Cura de la Iglesia Parroquial de San Bartolomé de la villa de
Calatorao, Arzobispado de Zaragoza.
Certifico: Que habiendo llevado a
su total perfección la fábrica del nuevo templo que debía
servir de parroquia en esta villa y preparado ya todo lo
necesario para la traslación; en uso de las facultades a mí
conferidas por el Ilmo. Sr. D. Bernardo Franco, caballero
Arzobispo de Zaragoza, procedí a la bendición de dicha nueva
Iglesia así como la del Tabernáculo y Sagrario, en el día 12
de este año de 1840, siguiendo en ella lo prevenido en el ritual
romano:
Que terminada la bendición celebré
una misa solemne y seguidamente se cantó el Te-Deum, todo con
asistencia del Capítulo Eclesiástico, Ayuntamiento y diferentes
sacerdotes forasteros, así como de casi toda la feligresía:
Que en aquella tarde se cantaron Vísperas
con todo aparato y solemnidad en la Iglesia provisional, a las
que asistió la capilla de Santa María de Calatayud.
Que al día siguiente después de
tercia con capilla, y la aspersión del altar salió la procesión
solemnísima de traslación del Santísimo Sacramento con todo
aparato y magnificencia, habiendo oficiado en ella y en la misa
el Dr. Don Juan López Arruego, Canónigo Doctoral de la Iglesia
Metropolitana de Zaragoza.
Que asistió a la procesión y demás
el Capítulo, muchos eclesiásticos forasteros, el Ayuntamiento
que llevaba el palio y un gentío inmenso con luces, y todos con
el mejor orden devoción y compostura, acompañando la Milicia
Nacional, que rindió las armas al salir el Señor de la Iglesia.
Que continuó la procesión por
donde acostumbraban las generales, estando adornadas todas las
calles el tránsito con árboles, arcos y colgaduras.
Que llegada la procesión a la
nueva Iglesia y colocada la Forma mayor en la Custodia, y ésta
en el Tabernáculo, así como el Copón en el Sagrario, se cantó
la Misa solemne del día, con Expuesto y Capilla, habiendo
desempeñado la oración de dedicación o traslación Don Miguel
Ferrer religioso carmelita exclaustrado residente en Zaragoza.
Que en aquella tarde se cantaron Vísperas
y Completas solemnísimas de la Cruz con la misma capilla en la
iglesia nueva.
Que en aquella noche se bajó de
un nicho o capilla provisional al Santísimo Cristo y se colocó
en una magnífica cama vestida de damascos con almohadones de lo
mismo, lo que formaba un gran pabellón de la misma tela, con una
corona dorada por su remate.
Que toda operación se practicó a
presencia del clero de la parroquia, Ayuntamiento S.S. Doctoral
asistiendo D. Mariano Fernández de Liédana, Canónigo Dignidad
de Sacristía de la Colegial de Daroca y cura que fue de esta
parroquia, D. Miguel Calabia, Canónigo Magistral de Santa María
la Mayor de Calatayud, D. Pedro Martín, D. Vicente Bueno y D.
Antonio Lorente curas de Epila, Ricla y Aldegüela de Tobed y
otros eclesiásticos con algunos seculares, hasta el número de
unos cuarenta.
Que en el día siguiente, 14
festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, después de
cantada la tercia solemne, se formalizó la procesión, con
cetros, palio, muchos eclesiásticos y seculares todos con hachas
encendidas y entonado por la capilla el himno Verilla, pasó a la
iglesia provisional en que estaba depositado el Santísimo
Cristo, y cantada allí de rodillas las estrofas de Cruz, el diácono
pone en las manos del Preste la corona del Santísimo Cristo
puesta en una bandeja de plata y detrás un velo de seda, y ocho
sacerdotes de los dieciocho que vestían de albas y con estolas,
estaban prevenidos al efecto tomaron sobre sus hombros la Santísima
imagen que condujeron alternando con los otros.
Que la procesión se hizo por
entre el pueblo entre el que llenaba todas las calles y plazas
del trayecto pero con un orden admirable, la presencia de la
sacra imagen los más tiernos afectos en los corazones de los
fieles, hasta derramar no pocas abundantes lágrimas.
Que llegado el Santísimo Cristo a
la nueva Iglesia fue colocado en su suntuosa capilla sobre la
mesa altar muy descansando y la una extremidad de la cama en una
mesa más baja, para que el pueblo le pudiera ver y adorar.
Que a seguida se cantó la misa
mayor por el Señor Magistral de Calatayud, y predicó D. Simón
Tornar asimismo exclaustrado residente en Zaragoza.
Que después de la misa se dio a
adorar la corona a un pueblo inmenso lo que se repitió por la
tarde, y por la noche disminuida algún tanto la multitud se
permitió la adoración en los pies el Santísimo Cristo, habiéndose
continuado por tiempo de 15 días que estuvo depositado, siendo
incalculable el número de personas de todas edades, sexos y
condiciones que visitaron y adoraron la Santísima Imagen con la
piedad más edificante, ofreciendo cuantiosas limosnas en metálico
y cera.
Que en los días siguientes de la
octava se celebraron fiestas solemnes en la forma siguiente: el
15 la del Patrón San Bartolomé con capilla y claustro con la
imagen del mismo patrón, en la que asistió el citado Sr.
Dignidad de Sacristía y predicó el señor Magistral de
Calatayud. El 16 fiesta de la Cruz, en la que celebró el señor
cura de Ricla y predicó D. Miguel Berdiel cura de Tauste. El 17
fiesta de Nuestra Señora del Campo en la que ofició D.
Francisco Javier Serrano beneficiado de Cutanda, y predicó D.
Pedro Gonzalo exclaustrado del orden de San Francisco residente
en Calatayud. El 18 otra fiesta a la Cruz en la que celebró D.
Antonio Cruz cura de la parroquial de San Pedro de Daroca y
predicó el mismo que en la anterior. El 19 la función solemne,
o Aniversario de Almas en la que oficié yo, el infrascrito, y
predicó el nombrado Gonzalo. El 20 función solemnísima de
Minerva que corresponde anualmente al párroco, en la que ofició
dicho señor Dignidad de Daroca y predicó el señor cura de
Ricla. Que en la noche del 28 de Septiembre reunidos el Capítulo
eclesiástico, Ayuntamiento y otras personas principales, se
colocó a la Santísima Imagen en el lugar que debía ocupar en
su nueva capilla y al siguiente 29 se celebró una fiesta votiva
y solemnísima en la que predicó el señor Magistral de
Calatayud.
Que en aquel mismo día se dio
principio a la Novena del Santísimo Cristo por las tardes, que
fue muy concurrida cantándose además misa en su altar durante
la misma.
Y para que todo ello conste firmo
la presente en Calatorao a 30 de Septiembre de 1840.
Fdo: RAMÓN POLO CURA.
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