|
LOS DEPORTES TRADICIONALES ARAGONESES
TIRO DE BARRA Y DE BOLA EN CALATORAO.
Publicado en fiestas 2003

Como en años anteriores la Asociación Cultural
Barbacana quiere aprovechar la edición del Programa de Fiestas para dar a
conocer algunos aspectos de la vida de Calatorao. En esta ocasión, con motivo
de la organización de una exposición dedicada a los juegos y deportes
tradicionales queremos rendir un cálido homenaje a todas las personas que de una
manera u otra han estado vinculados en Calatorao a los deportes tradicionales.
El tiro de barra
y el tiro de bola han sido practicados en Calatorao durante siglos, y se inician
como juegos de entretenimiento cuando las faenas agrícolas o industriales, en
nuestro caso la cantería, lo permitían.
El Tiro de Bola
El tiro de bola
es un juego de “pique” y consiste en lanzar con una mano una bola de hierro de
“sobaquillo”, o sea, por debajo de la cintura y en el que gana el tirador que al
final del partido ha empleado menos tiros en efectuar el recorrido previsto. El
partido puede ser entre dos tiradores “mano a mano”, o por parejas, e incluso
varios por equipo si ese desafío era pueblo contra pueblo.
En las tiradas
de bola, los espectadores siguen el recorrido, siendo participantes activos en
esta manifestación deportiva. Tanto los mozos como las mozas salen de su vida
cotidiana y tiempo atrás, muchos noviazgos se fraguaban en este ambiente.
Ya en el siglo
XIX, las tiradas de Bola tenían unos prolegómenos muy característicos y que se
han mantenido tradicionalmente hasta la actualidad. El tirador de un pueblo
retaba normalmente al de otro, y representantes de ambos pactaban las
condiciones del desafío. El camino en que había de verificarse la tirada,
procuraban tuviese accidentes del terreno para que la tirada presentara mayor
dificultad y así, además de la fuerza, jugase un factor importante la habilidad
del tirador. El peso de las bolas oscilaba normalmente entre 2 y 5 libras,
llegando a veces hasta 11 libras (una libra equivale a 333 gramos). La cantidad
apostada no acostumbraba a ser menos de 100 duros. El partido la mayoría de las
veces duraba entre dos o tres días y los partidos importantes hasta ocho o diez
días. Las tiradas se interrumpían al mediodía para el almuerzo y por la noche.
Antes de
comenzar el partido, se reunían en el lugar del comienzo o “desembarre” los
tiradores y jueces, acompañados normalmente de un concejal del Ayuntamiento de
cada pueblo contendiente. Uno de los jueces echaba a “cara o cruz” la suerte de
salida, lanzando al aire una onza de oro para dar mayor categoría a la prueba. A
continuación, los tiradores comenzaban a lanzar alternativamente. Cuando el
tirador iniciaba el lanzamiento en la línea de salida, se utilizaba la expresión
“a desembarrar” o “el desembarre”, expresión utilizada también en el tiro de
barra, aunque genuina del tiro de bola. El tirador puede tomar carrerilla y debe
lanzar la bola antes de llegar a la raya. En el punto donde se para la bola se
traza una raya que será el punto de partida del tiro siguiente. Y así
sucesivamente hasta llegar al final de la distancia establecida, al que se le
suele denominar “desembarre”.
En los partidos
importantes se sigue actualmente manteniendo la figura del marcador. Consiste en
que una persona haga de marcador, y tiene en el juego un papel capital. Cada
tirador lleva el suyo y su misión es indicar a su apadrinado el punto más
propicio para que la bola al tocar tierra, no se aplane y corra el mayor tramo
posible. Para ello, el marcador, con notable riesgo de recibir un bolazo, se
coloca como blanco, señalando el lugar donde debe “picar” la bola, observando
hasta el último momento la trayectoria de la misma, y aguantando en el lugar
indicado, lance que ha sido siempre ponderado por los espectadores con
exclamaciones de admiración, convirtiendo el marcador en coprotagonista de la
fiesta.
Las tiradas de Bola en Calatorao actualmente se
efectúan en los caminos rurales del Monte de Ricla y en el Camino de Zaragoza,
este último por su cercanía al pueblo, es en el que más partidos se realizan.
Las fechas en las que se efectúan las tiradas más importantes son el 23 de
Abril, “Trofeo de San Jorge”, en las vacaciones de Semana Santa, durante las
Fiestas Patronales de Agosto y en las Fiestas del Cristo de Septiembre. No
obstante, muchos domingos del año, grupos de aficionados organizan tiradas
espontáneas. La distancia recorrida en las tiradas está en relación con la
importancia del partido, también si es por parejas o individualmente. En general
suele ser de 5 kilómetros entre ida y vuelta.
Tiradores
famosos de Calatorao han sido: “Pallas”, conocido hacia el año 1890, José
Sánchez en 1923, José Soria, “el Gordillón”, de La Almunia y vecino de
Calatorao, según sus contemporáneos ha sido el hombre de más sangre y fortaleza
que se recuerda, campeón de bola desde 1923 hasta 1943. Consiguió a boleo la
distancia de 80 pasos, con bola de 5 libras. En su mejor época, medía 1,81
metros y pesaba 88 kilos. Cuentan anécdotas de que en alguna ocasión arrastró un
carro de un pueblo a otro. Aquilino Poza que disputó centenares de partidos y se
le considera como uno de los pioneros de este deporte en la época moderna, sobre
todo entre 1950 y 1960. Fue subcampeón de Aragón en los campeonatos celebrados
en 1977 y 1980. Julio Cubero que ha sido Campeón de Aragón por parejas, junto
con Aquilino Poza, en 1980 en el campeonato celebrado en Épila. También Julio
Cubero, y en la modalidad de parejas, ha sido vencedor, junto con Aquilino, del
trofeo “Fiestas del Pilar” en 1979 y del trofeo “Heraldo de Aragón”, en 1980.
Daniel Poza, que a raíz de la derrota ante Soria en el campeonato de barra de
1958, se fue a Francia. Pepe Gil, “el estudiante”, Pedro Cásedas, primer campeón
regional de la época actual, al imponerse a Poza en abril de 1977.
En la actualidad
hay importantes tiradores de Bola en Calatorao, que participan en las
competiciones organizadas a lo largo del año. Entre ellos consideramos dignos de
mención a Juan José Giménez, Alfredo Lázado, Julio Cubero Lorente, Jesús Isla,
Antonio Poza, Ricardo Cubero, Daniel Poza, Juan Giménez, Rubén Crespo, Alfredo
Montesinos, Angel Fernández y Julio Cubero Esbert.
Entre los
partidos más famosos que se recuerdan están el de 1890 en el que “El Cucho” de
Épila venció a Pallas por abandono de este. El recorrido fue entre La Almunia y
Alpartir. En Febrero de 1936 se enfrentan “El Gordillón” y Manero de Épila,
venciendo el primero en el recorrido entre Alfamén y Lucena de Jalón. Recordaba
José “El Gordillón” durante una entrevista realizada el 17 de Marzo de 1982 que
a las 12 se paraba a comer, se encendían hogueras con espartales y tomillo y se
asaban chuletas, a la 1 se reanudaba el recorrido y se ponían en marcha la
retahíla de carros y jinetes que seguían el mismo. La competición duró cuatro
jornadas, la aglomeración de gente fue tal que el último día tuvo que intervenir
la Guardia Civil para contener a la gente que se agolpaba en cada tirada. Ya en
1943 Emilio Cano arrebató el título a “El Gordillón” en el partido desde
Calatorao a Ricla, ida y vuelta, efectuando 98 tiros contra 101 del Gordillón.
El 16 de noviembre de 1946 hay un desafío entre Calvo, campeón de bola, y Manuel
Soria, campeón de barra, entre Cariñena y Lucena de Jalón, totalizando 28
kilómetros. El partido, presenciado por unas 10.000 personas, según cronistas de
la época, tuvo que suspenderse en tres ocasiones a causa de sendas lesiones de
Soria y Calvo y por el mal tiempo reinante, reanudándose a los pocos días. Y
así, tras doce días de tiradas, se proclamó vencedor Soria con dos tiros y medio
de ventaja sobre Calvo. Este partido, en el que la apuesta ascendía a 20.000
pesetas y en el que se cruzaron más de 80.000 pesetas en apuestas (parece ser
que una persona de Cariñena apostó 100.000 pesetas), despertó un interés
inusitado. Dando idea de ello el hecho de que los aragoneses residentes en
América Latina siguieron por radio las incidencias del partido a través de Radio
Nacional.
El Tiro de Barra
El origen del
tiro de barra proviene de las tareas del campo, donde se denominaba también tiro
de Reja, ya que ésta era una parte del arado de donde se sacaban las barras.
También en las canteras se usaban los barrones que se utilizaban para levantar
la piedra. A diferencia del tiro de bola que es genuinamente de la comarca del
Jalón, el tiro de barra se practica en casi todas las comarcas aragonesas desde
la antigüedad. La tradición oral ha transmitido que hacia 1450 en el pueblo de
Argavieso (Huesca) tuvo lugar una gran competición. Este pueblo estaba poblado
de moriscos, vasallos del caballero cristiano Juan de Gurrea, a cuyo servicio
estaba el moro Mahoma Osen, tan buen capataz como tirador de barra. Este tenía
un gran contrincante, un tal Pitarque de Blasco, de profesión “zabacequia” o
guardia de las acequias. Se organizó una tirada a “diez tandas de cinco tiros” y
los vecinos se organizaron en dos bandos. Los moriscos apostaron por Mahoma Osen
y los cristianos por Pitarque de Blasco. La apuesta era de veinte sueldos
jaqueses y una comida general. El notario tenía que dar fe del resultado,
cobrando diez florines de oro. Los cuidadores del morisco pusieron a su
disposición patas de pollo y leche de cabra. Pitarque y los suyos prefirieron
velar armas con el vino viejo de La Sarda, lugar del camino entre Argavieso y
Fañanás, donde tuvo lugar la tirada. No se sabe el resultado de la apuesta.
Calatorao, al igual que este pueblo de Huesca, estaba poblado de moriscos y
cristianos, dominando en número de habitantes los primeros, de manera que este
relato es un claro ejemplo de lo que aquí pudo pasar.
El material que
se usa actualmente para las competiciones es una barra de hierro de forma
cónica, con la boca en forma de bisel, de 81 centímetros de larga, 3 cm de
diámetro y 7,257 kilos de peso. Además es necesaria una tabla de madera de 10x10
cm y 2 metros de larga, para marcar el inicio del campo de tiro, y un contrapeso
de entre 500 gramos y 1,5 kilos, para facilitar el giro y ayudar al tirador a
mantener el equilibrio.
El campo de tiro
se ubica al aire libre y en terreno llano. Tiene forma tronco-cónica, con una
base recta donde se sitúa el tirador y un frente arqueado. Se debe marcar un
campo de tiro y un pasillo de seguridad. El campo de tiro tiene 50 metros de
largo y 8 de amplitud máxima, y está subdividido en cuatro partes que, desde el
punto de tirada, tienen 5, 10, 15 y 20 metros de longitud respectivamente. El
pasillo de seguridad sigue la forma cónica del campo y representa una
prolongación de 4 metros de amplitud máxima hacia la parte frontal del mismo.
El lanzador
cogerá la barra por su punto medio, haciendo coincidir el dedo índice con el
punto medio de la misma. Se situará delante de la tabla de madera y la punta de
la barra irá a tocar el contrapeso haciendo girar el cuerpo. Seguidamente se
lanzará la barra lo mas lejos posible, que luego ha de caer vertical o inclinada
y pegar en el suelo con el extremo grueso de la barra, sin haber girado en el
aire. Se compite a 8 tiros y el ganador será el que alcance la mayor distancia
posible.
En las tiradas
hay dos jueces, uno que controla que el lanzador no separe los pies de la tabla,
y el otro cuyo encargo es decir, cuando cae la barra, si el tiro es nulo o
válido.
El tiro de barra
se practicó en Aragón a lo largo de los siglos sin ningún reglamento oficial. Es
en el año 1931 cuando se celebra el primer Campeonato de Tiro de Barra de forma
oficial y bajo un reglamento basado en las normas tradicionales. El primer
clasificado fue Manuel Bazán, del barrio de Miralbueno, con un tiro de 15,56
metros. Este lanzador consiguió el récord de lanzamiento con una marca de 16,80
metros, que mantuvo durante 42 años imbatido. En 1942 se funda la Sociedad
deportiva de Amigos de la Barra y en 1956 la Barra Aragonesa se integra en la
Federación Aragonesa de Atletismo. Anteriormente Bazán había elaborado un
Reglamento que fue el primero oficial y por el que se rige actualmente, con
escasas variaciones, el tiro de barra. Durante los años sesenta se paraliza la
actividad notablemente. Es el 24 de Octubre de 1976 cuando se convoca un
concurso en el Stadium Venecia de Zaragoza en el que participan 7 tiradores de
Calatorao, 5 de Casetas, 3 de Épila y 1 de Zaragoza. Entre los ganadores está
Julio Cubero que quedó en segundo lugar con un tiro de 15,04 metros. A partir de
este momento se reanudan las competiciones oficiales de Barra Aragonesa y en
Marzo de 1978 se constituye en Calatorao la Comisión de Tiro de Barra Aragonesa
de la Federación Zaragozana de Atletismo, y el 13 de Marzo de 1982 se constituyó
la actual Federación Aragonesa de Deportes Tradicionales, de la que Jesús
Guerrero Ruiz, de Calatorao, es actualmente Presidente.
El 19 de
Marzo de 1978, se celebra el primer Campeonato de Aragón en el Parque Deportivo
Ebro de Zaragoza. El primer clasificado y por tanto proclamado campeón de
Aragón, fue Félix Serrano, de Calatorao, con un lanzamiento de 16,57 me
tros, En este mismo campeonato Julio Cubero fue segundo con un
tiro de 15,75 metros y Jesús Gracia quedó en quinto lugar con un tiro de 14,95
metros. A partir de este momento Félix, que con 24 años de edad medía 1,90
metros, pesaba 108 kilos y tenía una envergadura de 210 centímetros, es el
campeón indiscutible de Aragón desde que comenzó a los 19 años, al batir el
record de lanzamiento de barra en el concurso celebrado el 31 de Diciembre de
1977 en Boquiñeni, en el que Félix Serrano batió, con un tiro de 16,99 metros,
después de cuarenta y dos años el record de Aragón a Manuel Bazán. Desde ese
momento Félix participa en todas las competiciones oficiales organizadas, siendo
el tirador más brillante y consolidado de todos los tiempos en la modalidad del
deporte de Barra Aragonesa en Calatorao. Así participa ganando o quedando en muy
buena posición el 18 de Marzo de 1978, el 12 de Octubre de 1979, el 18 de
Octubre de 1980, el 12 de octubre de 1981 estableciendo un nuevo récord con un
lanzamiento de 18,09 metros, Sigue ganando en 1982, 1983, 1984, 1985 y 1986,
este último año en la plaza de toros de Zaragoza, ante unas 4.000 personas,
ganando la fase final del Campeonato de Aragón 1ª categaría. Ángel Fernández de
Heredia llegó a ser Campeón de Aragón, en la actualidad este tirador se
encuentra lesionado.
Por último citar a Sergio Aguarón, tirador de
barra con 22 años. Tiene unas características físicas muy buenas. A lo largo del
año 2002 y 2003 ha realizado muy buenas tiradas que son para tener en cuenta, en
cuanto a distancia se refiere. Posiblemente sea el futuro Campeón de Aragón. Le
deseamos mucha suerte y que siga adelante, a él y a todos los tiradores jóvenes
de Calatorao.
Barbacana2007© |