Pasodobles

El cielo Andaluz
del maestro Rafael Gascón Aquilué

 


 

RAFAEL GASCÓN AQUILUÉ

Nacido en 1875, según él, procedía de Calatorao, fue el autor del pasodoble "Cielo Andaluz" compuesto en el año 1912 y que desde 1920 se utiliza para partir plaza en ciudad de México.

Barbacana tuvo noticias de él hace 10 años a través de una carta procedente de México en la que se nos preguntaba por la identidad de esta persona, ya que según decía había  nacido en Calatorao. Comenzamos a buscar en los archivos pero no aparecieron datos suyos. Preguntamos en México y hemos conseguido una publicación escrita por Daniel Medina de la Sierra en 1992 en México D.F. titulada: Rafael Gascón, autor de Cielo Andaluz, un pasodoble para partir plaza en México.

Esta historia comienza en 1895. A la ciudad de México, que hacía infructuosos esfuerzos para parecerse cada día más a París, llegan dos personajes. Uno viene de Puebla de los Ángeles, es un soñador y bohemio poeta que sigue las corrientes del modernista Duque Job; gasta bastante melena, mosquetil bigote y desmesurado corbatón. Se llama José Elizondo y tiene apenas quince años. El otro llega de España, es un baturro nacido en Calatorao, un poblado que se cita en la Zarzuela Gigantes y Cabezudos y que dista 55 kilómetros de Zaragoza. Tiene veinte años y es hijo de madre francesa. Su nombre Rafael Gascón Aquilué. Viene como director de orquesta de una compañía infantil de zarzuela. Esta compañía con el nombre de La aurora infantil se presentó en el teatro Orrín con músicos reclutados por el maestro Gascón en el Conservatorio Nacional.

Poco después de la aventura de la Aurora infantil, Rafael Gascón ingresa en el Teatro Principal como Maestro Director, puesto que ocupará, con muy breves interrupciones, por casi diecisiete años.

Rafael Gascón fue un trabajador infatigable y gracias a ello, y a sus economías rabiosas, logró amasar una buena fortuna y construir para sus hijos una casa que era casi un palacio. Aparte de su chamba en el Teatro Principal, donde dirigía la orquesta con gran vigor y logrando las más de las veces "superiores instrumentaciones", debía asistir a ensayos con el único regalo y sedante que le proporcionaba un buen puro del que nunca se separaba. Gran dedicación le dio a la organización de grupos musicales como una banda flamenca Gascón, alguna típica de obreros o alguna de señoritas (Aquí esta el gran batallón/ de que se sirvió Gascón/para triunfar en el arte/ con estas hijas de Marte/ ¿quién no siente un sofocón?). La rondalla aragonesa y varias orquestas.

La lista de sus composiciones es muy larga. En 1899 estrena "Madre mía", una romanza y meses más tarde su primera zarzuela, "La mancha roja", basándose en un libreto español. En 1902 hace la música para "La gran avenida", inspirada en La Gran Vía española. Desde su estreno fue un éxito. El 16 de Mayo de 1903 se estrena "La sargenta". Poco después composo "Regalo de boda", con fuerte influencia de las melodías mexicanas, de la que gustaron especialmente sus coplas y un movido "Cake-Walk", el baile de moda en esos momentos. En 1910 estrena un Schotis reeleccionista titulado "Caray, caray" y entra de lleno en la sátira política que tan trágicas consecuencias le acarrearían años más tarde.

Muchos fueron los géneros musicales que abarcó en su producción. Pero aún se pueden añadir por ejemplo las romanzas La noche, La cubanita, y la marcha Honor al ejército que fueron estrenados en la noche del 26 de mayo de 1899. Gloria a México fue un himno dedicado a su amigo Porfirio Díaz. Sin embargo llama la atención que, siendo aragonés, en toda la extensión de la palabra, es decir, alegre, decidor y testarudo, esto último en dosis respetable, no haya compuesto ninguna jota y sí, en cambio, fue prolífero haciendo pasodobles, pues aparte de los mencionados y que eran parte de zarzuelas, compuso: Sangre torera (1900), Fuentes (1900), Alma gitana (1905), Blanquito (1907), Belmonte, El verdadero Bell, Quiebros y requiebros, Gaona, Serrana mía, Machaquito (1908) y desde luego Cielo Andaluz en 1912 al que puso letra José F. Elizondo. La última pieza registrada de Rafael gascón fue otro pasodoble que en 1914 dedicó a Pancho Villa.

El 15 de Junio de 1914 entran en la capital de México las tropas revolucionarias y Rafael Gascón, que las había satirizado en sus composiciones musicales, pasó meses escondido y cuando salió a la calle había perdido la razón. Así después de mucho tiempo de estar escondido el 10 de Mayo de 1915 murió Rafael Gascón, según parece de un derrame cerebral. Pero queda su obra, entre la que destaca "Cielo Andaluz", que fue, casi desde su creación, muy popular, prueba de ello es que en algún periódico de 1914 se lee, como un timbre de identificación y para que no cupiera duda de que se trataba de él: "El célebre compositor de Cielo Andaluz" Y en 1920 buen tino tuvo el maestro Genaro Núñez en escoger esta pieza para partir plaza en la Monumental de México y provocar, al iniciar sus compases, el estentóreo ¡olé! que a todos enchiza el cuerpo. Y de esto hace ya más de setenta años.